En Bahía, Brasil, cuando alguien tiene arte, gracia y personalidad se dice que «tem dendê». El dendê es un aceite de palma rojizo, intenso y lleno de sabor, imprescindible en la cocina bahiana. En Sevilla, eso mismo se llama tener duende.
De ese juego de palabras nace Condendê: un gastrobar de comida fusión en el Mercado de Feria, en plena calle Feria, que recorre el mundo a través de sus harinas. Pão de queijo brasileño, arepas venezolanas, pakoras indias, gyozas japonesas, samosas, pitas, focaccias de masa madre, yucas bravas o causa limeña. Panes artesanos, opciones vegetarianas, veganas y sin gluten, y una forma de cocinar que el propio restaurante resume en dos palabras: con amor.
Un lugar así no se explica solo con platos. Se explica con las personas que lo hacen posible.
Y ese fue el reto que asumimos en Agencia UMAMI: que Condendê se viera en redes tal y como es por dentro. Cercano, divertido, mestizo y con mucho duende.
Cuando Condendê llegó a UMAMI, ya tenía lo más difícil: una cocina con personalidad propia, una clientela fiel y unas opiniones que hablaban, una y otra vez, de lo mismo. De la comida, sí. Pero sobre todo del trato. De la calidez del equipo. De sentirse como en casa en mitad de un mercado de abastos.
La comunicación, sin embargo, no terminaba de reflejarlo. Las redes mostraban producto, pero no mostraban a quienes estaban detrás de la barra. Y en un gastrobar de barrio, donde la gente vuelve por la comida y también por quien se la sirve, eso es dejar fuera la mitad de la historia.
Antes de producir una sola foto hicimos lo de siempre: diagnosticar. Nos sentamos con el equipo para entender qué hacía único a Condendê, qué querían transmitir y a quién querían enamorar. La conclusión fue clara:
No necesitábamos inventar una marca. Necesitábamos ponerle cara.
Condendê ya tenía un lema perfecto: «La vida a bocados». Una invitación a disfrutar sin prisa, a compartir mesa y a probar cosas nuevas. Lo convertimos en el hilo conductor de toda la comunicación y lo aterrizamos en una idea muy concreta: en Condendê, cada bocado tiene detrás una persona, una receta y una historia.
A partir de ahí definimos tres principios para humanizar la marca:
Con Fred, el dueño de Condendê, y todo su equipo trabajamos formatos que acercan la marca al público:
Cuando un cliente entra en Condendê después de haber visto los vídeos, ya sabe a quién va a saludar. Esa familiaridad es justo lo que convierte un seguidor en un cliente, y un cliente en un habitual.
Humanizar no es solo enseñar personas. Es también hablar como una persona.
Para Condendê construimos un tono de voz propio: cercano, divertido y muy de barrio. En TikTok, el canal más espontáneo, apostamos por formatos con humor y tendencias del momento, como el vídeo en el que la responsable de marketing, muy Gen Z, presenta el restaurante con un «este sitio es muy vibe» y un «el plan aquí es 10/10». En Instagram y Facebook, los textos siguen la misma línea: frases cortas, guiños sevillanos y mucha complicidad con la comunidad.
El resultado es una marca que no parece una marca. Parece un amigo que te recomienda dónde comer.
Un buen tono necesita un buen material. Por eso la producción audiovisual es una de las bases del proyecto.
A lo largo de 2026 hemos realizado varias sesiones de contenido en Condendê, cada una con un objetivo:
En todas ellas seguimos la misma regla: no fotografiamos solo platos, fotografiamos momentos. Manos que comparten, mesas llenas, el equipo sirviendo, el pan partiéndose. Porque en Condendê la comida se disfruta en compañía, y así tiene que verse.
Gestionamos las redes de Condendê en Instagram y TikTok con un plan semanal claro:
Cada canal tiene su papel: Instagram como escaparate cuidado y TikTok como el lugar donde la marca se suelta, se ríe de sí misma y se deja ver tal cual es.
Si algo confirma que la estrategia va en la buena dirección es lo que dicen los clientes. Condendê acumula cientos de opiniones muy positivas en distintas plataformas, y en ellas se repite una idea: además de la comida, lo que se recuerda es la calidez del equipo.
Por eso las reseñas no se quedan en Google. Las convertimos en contenido cada semana y las respondemos con el mismo cariño con el que se atiende en la barra.
Detrás de cada vídeo, cada foto y cada colaboración hay un método que sigue el recorrido completo del cliente:
Visibilidad → Atención → Interés → Confianza → Reserva → Consumo → Repetición → Recomendación.
¿Qué significa humanizar la marca de un restaurante?
Mostrar a las personas que hay detrás del negocio y comunicar con un tono cercano y real. Que el cliente sienta que conoce el restaurante antes de entrar por la puerta.
¿Por qué funciona mostrar al equipo en redes sociales?
Porque genera confianza y familiaridad. La gente no solo elige dónde comer por la comida: también por cómo espera que la traten. Ver al equipo en cámara reduce la incertidumbre y anima a probar.
¿Merece la pena colaborar con foodies e influencers en Sevilla?
Sí, cuando se eligen perfiles afines y la colaboración está bien coordinada. Aportan alcance, credibilidad y contenido que el propio restaurante puede reutilizar.
¿Qué incluye la gestión de redes sociales de Agencia UMAMI?
Planificación de contenido, publicaciones semanales de foto y vídeo, stories, sesiones de fotografía y vídeo, respuesta a mensajes y comentarios, gestión de reseñas y coordinación de colaboraciones con creadores.
Condendê es la prueba de que la mejor estrategia de marketing para un restaurante a veces es la más sencilla: enseñar lo que ya pasa dentro.
Una cocina que viaja por el mundo, un rincón con mucho arte en la calle Feria y un equipo con el que da gusto encontrarse. Nuestro trabajo ha sido ponerle cara, voz y sentido del humor en redes sociales, con contenido profesional, constancia y las colaboraciones adecuadas.
No contamos un restaurante. Contamos a las personas que lo hacen especial.
¿Tu restaurante también tiene duende? Hablemos.