Una casa sevillana, tres experiencias y una misma personalidad
Malandro no es un restaurante al uso. Ocupa una magnífica casa sevillana en el barrio de El Arenal, frente a la Real Maestranza de Caballería, repartida en tres plantas con carácter propio. En la planta baja hay un bar de tapeo, chacinas y salazones. En la primera, un restaurante con parrilla de leña, carnes maduradas y una bodega de más de 180 referencias. Arriba, un mirador con vistas a la plaza de toros para comer, tomar cócteles y disfrutar de música en directo los fines de semana.
Su nombre y su espíritu beben de la Sevilla del siglo XVI, la de los pícaros y buscavidas que llenaban el bullicio del puerto. Una propuesta con historia, diseño y mucha personalidad.
Nuestro reto en Agencia UMAMI era transmitir toda esa riqueza sin perder claridad: que el público entendiera que en Malandro caben muchos planes, y que cada uno tiene su momento.
Para ello desarrollamos una estrategia centrada en tres áreas: gestión de redes sociales, creación de contenido audiovisual y SEO local.
El objetivo era claro: consolidar Malandro como una de las direcciones imprescindibles del centro de Sevilla, tanto para el público local como para quien visita la ciudad.
Cuando un espacio ofrece tantas experiencias, el mayor riesgo es comunicarlo todo a la vez y no contar nada. Por eso construimos la comunicación de Malandro alrededor de sus espacios y sus momentos de consumo. El tapeo informal en la barra, la comida o cena a la brasa en el restaurante, el atardecer con cócteles en el mirador, la música en directo del fin de semana, las celebraciones y los eventos de grupo. Cada línea de contenido tenía un propósito: mostrar una forma distinta de vivir Malandro y dar al público un motivo concreto para volver. Trabajamos con planificación mensual, publicaciones periódicas, stories diarias, gestión de comentarios y mensajes y optimización de perfiles. El tono combinaba la elegancia de la casa con el punto canalla y festivo que le da nombre. Malandro no comunica como un restaurante más del centro. Comunica como un lugar donde siempre hay un motivo para brindar.
Pocos restaurantes tienen tanto que mostrar: una arquitectura sevillana cuidadosamente restaurada, un interiorismo que une tradición y diseño, la parrilla de leña en plena acción y unas vistas privilegiadas a la Maestranza. Nuestro equipo realizó sesiones de fotografía y vídeo pensadas para aprovechar al máximo cada uno de esos elementos. Capturamos el fuego y las brasas, los cortes de carne en la parrilla, el servicio de vino, el tapeo en la barra y el ambiente del mirador a distintas horas del día. Apostamos especialmente por el vídeo vertical para Reels y TikTok: piezas que transmiten el ritmo del local, el sonido de las brasas, la luz del atardecer sobre la plaza de toros y la energía de las noches con música en directo. El resultado es un archivo visual propio y coherente, que refleja la personalidad de Malandro en cada pieza y alimenta tanto las redes sociales como la ficha de Google y el resto de canales digitales.
El centro de Sevilla es una de las zonas con más competencia gastronómica de Andalucía. Aparecer en Google cuando alguien busca dónde comer o cenar es decisivo. Trabajamos de forma estratégica la ficha de Google Business Profile de Malandro. Revisamos y optimizamos la información, las categorías, los horarios, los atributos, las fotografías y las palabras clave, y gestionamos publicaciones periódicas y respuestas a reseñas. Al tener tres espacios distintos, orientamos el posicionamiento a varias intenciones de búsqueda: restaurante en El Arenal, restaurante a la brasa en Sevilla, restaurante con vistas a la Maestranza, azotea en el centro de Sevilla, tapas en el centro y espacios para celebraciones y comidas de grupo. Para reforzar la reputación del negocio, implantamos un código QR personalizado que facilita a los clientes dejar su valoración después de su visita. Así aumentamos el volumen de reseñas, mejoramos la autoridad de la ficha y convertimos cada experiencia positiva en visibilidad. La gestión activa de las reseñas, respondiendo a cada cliente, también se convirtió en una herramienta para cuidar la imagen de la marca y demostrar su compromiso con la experiencia.
Malandro es un proyecto con una propuesta singular. Nuestro trabajo ha consistido en ordenarla, contarla y hacerla visible. Redes sociales, contenido audiovisual y SEO local trabajaron de forma coordinada para que cada espacio de Malandro tuviera su propio público, su propio momento y su propia razón de ser. Hoy, Malandro refuerza su posición como uno de los puntos de encuentro gastronómicos del centro de Sevilla, con una identidad digital reconocible y una presencia local que sigue creciendo. Una casa sevillana, tres plantas y una misma forma de entender el buen vivir. Nosotros solo nos encargamos de que Sevilla la encontrara.